Luces y rebeldía en la moda del Nueva York de los 70

Nueva York se asocia a luz, la moda, el glamour, los diamantes, los cocktails, los rótulos luminosos, los taxis, los cafés en la calle, al amor y a un sinfín de cosas bonitas. ¿Siempre fue así?



Hubo una época en que la gran metrópoli también fue escenario de cierta decadencia social que, como en todo periodo de crisis, explotó de manera brillante en la cultura y el descaro. Fueron los años 70, una década legendaria de ‘Amor y Paz’ en la que se fraguaron muchos de los valores que hoy asociamos a esta fascinante ciudad.

En 1970, Nueva York está inmersa en una crisis económica que desemboca en movimientos estéticos y culturales de disconformidad, donde estéticamente dominan las minifaldas, los looks punk, y los grafitis. La ciudad levanta el grandioso World Trade Center y se evita la bancarrota gracias a un préstamo federal. Impera el baile en la calle, las comedias musicales en Brodway, el hip-hop y música disco. 

Esta conjunción de estilos mezclados con la rebeldía de esa generación, es en lo que se inspira Cartier para en aquella época diseñar algo tan sencillo y atrevido como el brazalete Juste Un Clou. El carácter inconformista, pero a la vez elegante, es lo que caracteriza a lo que hoy forma un pilar fundamental de la joyería de la Maison.

La elegancia desde lo cotidiano


Aldo Cipullo es el diseñador que revolucionó el mundo de la joyería con la creación de una pulsera en forma de clavo. Un objeto cotidiano llevado al máximo esplendor de elegancia. Cipullo crea una pulsera que une la sencillez, la fortaleza y también la belleza de una generación estadounidense que ama la paz y la libertad.

Cierra los ojos y siéntete en el Nueva York de los 70


Imaginemos un pequeño viaje por el bullicio de las clases más acomodadas y también por los guetos multiculturales del Bronx de hace casi 50 años. Hagamos un repaso por las tendencias de moda y el maquillaje de los 70. Llegaremos a algo precioso.

Icónicos grupos musicales protagonizan la banda sonora de Nueva York, una ciudad que nunca duerme. Plagan sus canciones de notas que hacen referencia al inconformismo y a la rebeldía, a la necesidad de transformar lo existente. 

El cine también eclosiona en esa dirección: muchos títulos narran ese Nueva York enérgico, rebelde y musical. Una urbe que prepara su Quinta Avenida en una sola dirección y que junto a Los Ángeles se convierte en una de las ciudades más fotografiadas del cine.

Toda esta osadía cultural se combinó con hechos como el apagón que dejó sin luz a la ciudad en 1977 o la peligrosidad de sus calles. Un cóctel que dio lugar al carácter inspirador de esta ciudad, que se convirtió en un icono de la moda y que Cartier alaba con su colección de joyas Juste un clou, “solo un clavo”.

Una moda transgresora y diversa


Nos ponemos de pie para brillar con un nuevo sol, un nuevo día que llena la Gran Manzana de gente y elegancia. En la moda destacan los estampados y tonos naranjas, verdes y mostaza, las chaquetas de corte alto y los pantalones acampanados. Fueron tendencia los cuellos tortuga, las faldas largas por debajo de las rodillas, pero también las minis y los flecos, que aportan un toque de fantasía y movimiento a esa generación luchadora y ambiciosa. Bebió también la moda del hipismo de la costa oeste norteamericana, que fue dando paso a un chandalismo extremo propio de los barrios más castigados de la ciudad.

El maquillaje pinta los labios pálidos, las mejillas rosas y los ojos se dejan naturales o delineados en lápiz negro. 

Todo era utilizado como símbolo de comunicación, la forma de vestir, de maquillarse, de bailar, de moverse en la ciudad, y cuando necesitas demostrar al mundo que pisas fuerte y que disfrutas de tu libertad, de día y de noche, llega la colección Juste un clou.

6 formas, 6 joyas precisas, elegantes y rebeldes, para él y para ella, que te arrastran al carácter sensual e inconformista del Nueva York de los años 70. Una joya enérgica y sutil nacida de algo sencillo y puro.

 
 

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